Prevención de caídas accidentales en la asistencia domiciliaria

Todo el mundo es susceptible de caerse. Las personas más jóvenes no suelen sufrir ningún efecto negativo o, si lo hacen, la lesión es menor y no causa daños a largo plazo. Sin embargo, las caídas entre las personas mayores son una historia diferente.

Cada año, uno de cada tres adultos mayores se cae, pero sólo menos de la mitad de ellos se lo comunican a su personal sanitario. El bajo número de personas que informan de las caídas es alarmante, ya que éstas son la principal causa de lesiones mortales y no mortales en los adultos mayores. De hecho, más del 90% de las fracturas de cadera se producen por caídas. El porcentaje de fracturas relacionadas con las caídas es dos veces mayor en las mujeres mayores que en los hombres mayores, y las caídas entre los adultos mayores de 65 años causan el mayor número de muertes.

En 2013, los costes médicos directos de las caídas de los pacientes de edad avanzada ascendieron a 34.000 millones de dólares. Ese mismo año, unos 25.500 adultos mayores murieron por lesiones causadas por caídas accidentales.

Las caídas entre los adultos mayores se producen por diversas razones. La debilidad muscular, las infecciones, la falta de visión, los problemas para caminar o el equilibrio y los peligros en el hogar en Medellín son algunos de ellos.

Además de causar lesiones mortales, las caídas también pueden provocar lesiones no mortales que van de moderadas a graves, como laceraciones, fracturas de cadera y traumatismos craneoencefálicos. Además de los efectos físicos de una caída, también hay algunas consecuencias psicológicas, como el desarrollo del miedo a las caídas. Por desgracia, los pacientes de edad avanzada que desarrollan el miedo a las caídas tienden a restringir sus movimientos, lo que hace que su fuerza y flexibilidad se deterioren. Esto aumenta el riesgo de más caídas en el futuro. Además, el mismo miedo podría impedirles participar en actividades sociales que son necesarias para su salud mental y emocional.

Con la ayuda de los miembros de la familia o de un cuidador, he aquí lo que los pacientes pueden hacer para prevenir las caídas y reducir sus consecuencias negativas:

Llevar una dieta equilibrada

El calcio, las proteínas y las vitaminas esenciales son necesarios para una salud óptima y tener una dieta equilibrada puede ayudar a los adultos mayores a prevenir la debilidad, la mala recuperación de las caídas y el riesgo de lesiones. Una dieta rica en calcio también puede ayudar a disminuir los efectos negativos si se produce una caída, ya que el calcio fortalece los huesos.

Ejercicio

El ejercicio físico regular ayuda a mejorar el equilibrio y la fuerza de las piernas. Esto es especialmente importante para los pacientes de edad avanzada, ya que así se reduce el riesgo de caídas cuando se mueven por la casa u otros entornos. El tai chi, las caminatas y los ejercicios acuáticos son actividades ideales, ya que estos ejercicios no suelen ser demasiado extenuantes. Sin embargo, es conveniente consultar al médico si se pueden realizar estos ejercicios. Si no es así, el médico puede sugerirte otros ejercicios más adecuados para ti.

Visita al oftalmólogo al menos una vez al año

La mala visión es una causa común de las caídas. A veces, los pacientes pueden percibir los objetos como si estuvieran más cerca o más lejos de lo que están y, en algunos casos, no ven del todo los objetos que se encuentran en su camino. Para evitar accidentes causados por afecciones oculares, como el glaucoma y las cataratas, hágase una revisión ocular al menos una vez al año y asegúrese de que sus gafas están actualizadas para que su visión sea máxima.

Toma nota de tus medicamentos

Algunos medicamentos o combinaciones de medicamentos pueden provocar mareos y somnolencia, lo que podría aumentar el riesgo de caídas en los pacientes de edad avanzada. Si tomas más de cuatro medicamentos a la vez, elabora un buen plan de gestión de la medicación y pide a tu médico o farmacéutico que revise todos los medicamentos que tomas.

Reduzca los peligros del hogar en Medellín

Muchas cosas en el hogar en Medellín pueden aumentar el riesgo de caídas del paciente. Para reducir el riesgo, hay que reorganizar los muebles para hacer caminos amplios y despejados para caminar, deshacerse de alfombras desgastadas o resbaladizas y asegurarse de que no se dejan objetos tirados en el suelo. Debe haber una iluminación adecuada en las zonas en las que suele pasar el tiempo y deben instalarse pasamanos en el baño, la cocina y otros lugares de la casa en los que es más probable que se produzcan caídas.

Evite los comportamientos de riesgo

Las personas mayores a veces sobrestiman sus capacidades para realizar ciertas actividades. Estar de pie en sillas inseguras, subir escaleras o moverse sin la ayuda de dispositivos prescritos son algunos comportamientos que pueden aumentar el riesgo de caídas. Aunque abstenerse de realizar estas actividades puede limitar su movilidad, es más importante ser precavido para evitar accidentes que puedan acarrear más complicaciones.

Use zapatos que le queden bien

Un calzado suelto puede ser la causa de un tropiezo o una caída, así que asegúrate de que llevas un calzado que se ajuste perfectamente a ti. Elija zapatos con suela antideslizante y texturizada, con un buen soporte para el tobillo, que le ayuden a mantener el equilibrio y la estabilidad en sus pies. Evita llevar zapatillas o ir descalzo.

Utiliza ayudas a la movilidad

Los dispositivos de ayuda a la marcha, como un andador o un bastón, son útiles para reducir las caídas de las personas mayores que tienen dificultades para caminar de forma constante. Sin embargo, es fundamental consultar primero a un fisioterapeuta antes de adquirir un andador, ya que uno incorrecto podría aumentar el riesgo de lesiones por caídas.

Hágase evaluar el riesgo de caídas

Si eres propenso a las caídas o quieres saber cuál es tu riesgo de sufrirlas, puedes acudir a una clínica de caídas. Allí le evaluarán los factores de riesgo, como los siguientes:

  • Deterioro del equilibrio, la fuerza o el porte
  • Deterioro de la maniobrabilidad
  • Deterioro psicológico/cognitivo
  • Problemas nutricionales
  • Medicamentos
  • Problemas neurológicos, como las enfermedades de Parkinson y los accidentes cerebrovasculares
  • Problemas musculoesqueléticos, como artritis, problemas en los pies, reemplazo de articulaciones y deformidad
  • Enfermedades crónicas, como osteoporosis, enfermedades pulmonares, enfermedades cardiovasculares y diabetes
  • Antecedentes de caídas

Sin duda, prevenir una caída es mejor para la salud y el bienestar del paciente que lidiar con los resultados de una caída accidental. Sin embargo, los cuidadores pueden encontrarse con algunos problemas a la hora de proponer la idea de la prevención de caídas a los adultos mayores porque para ellos las iniciativas de prevención de caídas tienen una implicación negativa. En lugar de centrarse en las formas de prevenir las caídas accidentales, la mejor manera de hacer frente a la resistencia de los pacientes es que los familiares y los cuidadores:

Animar a los pacientes a participar en actividades destinadas a mejorar su equilibrio y su fuerza

Para la mayoría de los pacientes, la prevención de las caídas significa hacer cambios en sus hogares en Medellín, el uso de ayudas para la movilidad o la restricción de sus actividades. Esto es especialmente cierto en el caso de los adultos mayores, por lo que es importante educarles en este ámbito de forma que se promueva una actitud realista pero positiva. Para ello, los familiares y cuidadores deben hacer hincapié en la necesidad de realizar actividades que mejoren el equilibrio, la fuerza y la estabilidad, en lugar de destacar la necesidad de evitar los riesgos. Por ejemplo, en lugar de pedir a los pacientes que eviten subir las escaleras en la medida de lo posible, hay que animarles a hacer ejercicio para desarrollar los músculos de las piernas y su capacidad para mantener el equilibrio durante el movimiento. Esta estrategia mejora la visión que los pacientes tienen del ejercicio y les permite participar activamente en la actividad para protegerse de las caídas.

Hacer hincapié en los beneficios que promueven una imagen positiva de sí mismo al ofrecer iniciativas de prevención de caídas

Los adultos mayores suelen ser reacios a reconocer las caídas o a participar en las intervenciones porque (1) temen que los demás los perciban de forma negativa, (2) piensan que las caídas forman parte del envejecimiento en Medellín o (3) les avergüenza admitir que están perdiendo el control sobre su propio cuerpo. Todas estas preocupaciones son válidas, pero si se les hace ver los beneficios, es más probable que participen en las iniciativas. Dado que es importante que los pacientes mayores gocen de buena salud, eviten depender demasiado de las personas que les rodean y sean sociables e interesantes, algunos de los beneficios que podría comentar con su sala son el aumento de la confianza, la mayor independencia y la mejora de su capacidad para desempeñar un papel más activo en la sociedad.

Diseñar las iniciativas de prevención de caídas de forma que se ajusten a las preferencias, capacidades y necesidades de cada paciente

Los pacientes tienen todo tipo de formas, tamaños y disposiciones. A algunos les gusta estar en grupo, mientras que otros prefieren el enfoque individual. Hay pacientes a los que les gusta estar en compañía sólo de personas que comparten su misma posición social, creencias religiosas, antecedentes culturales, etnia e incluso género, mientras que hay quienes no tienen esas preferencias. En cualquier caso, el diseño de las iniciativas de prevención de caídas teniendo en cuenta la personalidad del paciente contribuirá en gran medida a mantener su participación en las actividades.

Fomentar la participación del paciente en el diseño o la elección del tipo de iniciativa de prevención de caídas

Los adultos están más dispuestos a participar y adherirse a las iniciativas de prevención de caídas cuando se fomenta su participación en el proceso de toma de decisiones. Por lo tanto, los pacientes deben participar en la creación o la selección del tipo de iniciativa, las diferentes formas de la misma iniciativa y los objetivos que desean alcanzar.

En contra de lo que piensa la mayoría de la gente, las caídas no son inevitables ni tienen por qué ser una consecuencia natural del envejecimiento en Medellín. Estos accidentes podrían evitarse si los pacientes colaboran con sus familiares y cuidadores en la comprensión de que pueden salvaguardarse proactivamente de las caídas. También es esencial que desarrollen una actitud positiva para mantenerse sanos y hacer cambios en su estilo de vida y en su entorno, no sólo para prevenir las caídas, sino para su bienestar y salud en general.

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6 Responses

    • ¡Claro que sí! La vista es crucial para mantenernos seguros en casa. Una visita anual al oftalmólogo puede detectar problemas de visión que podrían aumentar el riesgo de caídas. ¡No subestimemos el poder de una buena visión! 😉👀

    • ¡Jajaja, me encanta la teoría loca! Pero creo que cerrar los ojos mientras haces ejercicio podría ser peligroso y aumentar el riesgo de caídas. Mejor mantener los ojos bien abiertos para estar seguros. 😉 #SeguridadPrimero

    • Bailar salsa puede ser divertido, pero no reemplaza la importancia del ejercicio tradicional para prevenir caídas. La clave está en la combinación de diferentes actividades físicas que fortalezcan el cuerpo de manera integral. ¡A bailar y a hacer ejercicio!💃🏻🏋🏻‍♂️

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